Perder trenes (para The Best & Brightest).

Perder trenes (para The Best & Brightest).

Me hacen gracia esos dichos, frases mundanas, que se estilan hoy en día del tipo: “arrepiéntete de lo que no hagas” y similares; y al otro que le zurzan. Experimenta. Chupa la cuchara y luego remueve el estofado. Eso que te llevas. El que venga detrás que arree. Viva el yo despreocupado. Arrampla con la nevera familiar. Estornuda y no te tapes la boca. Apoya bien el codo en la butaca del cine. Asienta tus reales. Taconea. Haz guash guash con el pelo con rictus decidido. Llora y mama. Sé feliz.

Y el de salirse de la zona de confort para realmente empezar a vivir. Sensacional. Trabaja como un mulo americano hasta los cincuenta (te van a echar de todos modos) y luego, una vez jubilado, ponte a hacer deportes de riesgo. Ve en bici al trabajo aunque diluvie, hop, hop, hop. Juega al tenis después de los cuarenta. Duerme en una cama de pinchos. Qué frenesí zigzaguear con tus límites y vomitar de la impresión. Cicatrices como medallas para descubrir tu verdadero yo. No tiene precio. Acomodarse es morir, claro que sí.

Estar siempre consciente, como aves de rapiña. Alertas. Que no existan oportunidades que surjan al azar sin ser buscadas deliberadamente. La estúpida serendipidad. Con ese me voy a casar, y a esa la persigo hasta el baño. Asertividad, puñetas. Decisión. Voluntad. Tienes el control, que calzas Goodyear. Martillo pilón.

Y el mejor, “no cuentan las veces que has caído, lo importante es levantarse”. Como si pudieras hacer otra cosa. Las mañanas apagando el despertador mientras te rascas la entrepierna. Que levante la mano el primero que haya decidido un día desconectar la alarma y seguir durmiendo impasible. Pandilla de borregos. Máximos Décimos Meridios de ascensor.

El caso es decir tonterías que suenen bien. La moda del cupcake de colores que destroza el estómago. El “buenosdías” del vecino de eco todavía en el atasco.

Las ganas, a veces, de sentarse en un parque y dejar pasar la vida.

Estar de miranda con una Mirinda.

Cantar con Chet Baker: “I’ll guess I go through life just catching colds and missing trains”. Y que te parezca muy bien.

Tener paz, al fin, en la derrota.

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