La chica de ayer (para The Best & Brightest).

En general nunca me han gustado los grupos de música españoles. Los Secretos, Mecano, 21 Japonesas, Antonio Vega, y ya. Canciones sueltas del resto. Ni los zarrapastrosos y mamarrachos de la Movida, ni los productos enlatados que salen en la tele en nuestros días.

Recuerdo montar un concierto en Vallecas. Levantarme a las seis de la mañana, esperar al tráiler en el descampado lleno de charcos, el gris y los nubarrones del cielo, las casas de ladrillos anaranjados y toldos verdes. Comprender en un instante la música de Leño, Barricada, la voz quebrada y chuleta de Rosendo. El olor a orín y cerveza de los micros. Las vaharadas de María. Esos acordes de guitarra agudos que siempre parecen acompañar la frescura del poprock español, como de niñatos supervivientes.

Es música de supervivientes. Por eso no me gusta. Como una promesa de torero hambriento que se juega la vida cada tarde que tiene oportunidad frente al morlaco. De salir al escenario y pegar berridos para ligar, o para comer. O para comprar unos zapatos. Y no me cuentes mierdas de la droga o del alcohol, de tus pasiones bajas, no me interesa lo primitivo, macho. Oye, exprésate, que tienes el metro.

Que España está llena de cantamañanas es un hecho comprobadísimo. Tendría que hablar con mi compañero de prosas Señor Amarillo. Estoy convencido de que la escena musical es reflejo de lo que votamos. O al revés. Viva lo popular y mediocre. La sopaboba. Todavía no hemos salido de la chica de ayer.

Uno mira, por ejemplo, el panorama en Francia, o en Reino Unido, o en Suecia, demonios, hasta en Islandia, y sin rodeos, hacen mejor música. Son mejores músicos. Lo de Suecia es impresionante, por cierto. Interésense.

¿Qué música escuchará el sinsustancia de Pdrrr Snchzzz? ¿Le gustará algo, disfrutará con algo, o solo lo dirá por quedar bien?

Creo que de los últimos tiempos solo escuché con agrado a los Love of Lesbian, Dorian, Najwa Nimri y Carlos Jean, y ahora recientemente El Último Vecino. Mucha Cataluña.

Os dejo con “Moscas aulladoras perros silenciosos” que como dice mi amiga Charo recuerda a Aviador Dro.

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